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Las estrofas preferidas de marzelino





BLASON

 
Soy el cantor de América autóctono y salvaje; mi vida tiene un alma, mi canto un ideal. Mi verso no se mece colgado de un ramaje con un vaivén pausado de amaca tropical... Cuando me siento Inca, le rindo un vasallaje al sol, que me da el cetro de su poder real; Cuando me siento hispano y evoco el coloniaje, parecen mis estrofas trompetas de cristal. Mi fantasia viene de un abolengo moro: los andes son de plata, pero el León de Oro; Y las dos castas fundo con epico fragor. La sangre es española e incaico es el latido; ¡Y de no ser poeta, quizás yo nubiese sido un blanco aventurero o un indio emperador! JOSE SANTOS CHOCANO

ROMANCE DE UNOS OJOS

Fulgores de las auroras vibraron entre las sombras, y mundos de tierna paz se iluminaron a solas. Y en medio de este silencio de suaves noches luneras, brillaron entre las sombras dos amorosas estrellas. Se diría que luceros se rompieron en su seno y dejaron escaparse el misterio de los cielos; y apenadas las regiones de silenciosos arcanos entre las sombras quedaron como espectro de los astros. Cortejo de luces mustias entre celajes perdidos acompañó los misterios de tus dos ojos esquivos; que reflejaron silentes luces de amantes luceros un día de gran ternura de amor, de gracia y de cielo. Hubo de ser en las sombras el pacto de los luceros, reflejando con amor la obra de Dios eterno; por eso tus bellos ojos son consecuencia y misterio que ha llegado entre alboradas de los arcanos del cielo. de: César Adolfo Alva Lescano



NIÑOS DEL MUNDO

Brotecitos germinados por la luz del sentimiento, en vuestra sangre palpita la grandeza de los tiempos. Vuestros leves cuerpecitos, pedacitos de universo, son canciones que se alejan reflejandose en los ecos. Niños de todo el mundo, brotecitos germinados, reciban mi pensamiento que se alegra con mi canto; y allí donde la vida existe adornada de hermosura, seréis frutos maduros, brotecitos del silencio; miraditas de esperanza amante luz del futuro que va alumbrando senderos y germinando los frutos. Haced eslabones, niños con vuestra alma de ilusiones seguid sembrando la fe y llenando corazones. Cambiad por risa la pena, y cuando el fruto madure, brotecitos germinados habréis sembrado el futuro. de: César Adolfo Alva Lescano



TEN COMPASION DE MI

Por tu amor, oh Dios, ten compasión de mí; por tu gran ternura, borra mis culpas. ¡Lávame de mi maldad! ¡Limpiame de mi pecado! Reconozco que he sido rebelde; mi pecado no me deja ni un instante. Contra ti he pecado, y sólo contra ti, haciendo lo que tú condenas. Por eso tu sentencia es justa; irreprochable tu juicio. En verdad, soy malo desde que nací; soy pecador desde el seno de mi madre. En verdad, tú amas al corazón sincero, y en lo íntimo me has dado sabiduria. Purificame con hisopo, y quedaré limpio; lávame, y quedaré más blanco que la nieve. Lléname de gozo y alegría; alégrame de nuevo, aunque me has quebrantado. Aleja de tu vista mis pecados y borra todas mis maldades. Oh Dios, ¡pon en mí un corazón limpio! ¡dame un espíritu nuevo y fiel! No me apartes de tu presencia, ni me quites tu santo espíritu. Hazme sentir de nuevo el gozo de tu salvación; sostenme con tu espíritu generoso, para que enseñe yo a los rebeldes tus caminos, y los pecadores se vuelvan a tí. Librame de homicidios. oh Dios, Dios de mi salvación, y anunciaré con cantos que tú eres justo. Señor, abre mis labios, y con mis labios te alabaré. Pues no son ofrendas lo que te agrada; aun si quemara para ti un sacrificio, no es eso lo que quieres. Las ofrendas a Dios son un espíritu dolido; ¡tú no desprecias, oh Dios, un corazón hecho pedazos! Haz bien a Sión, por tu buena voluntad; vuelve a levantar los muros de Jerusalén. Entonces aceptarás los sacrificios requeridos, animales y ofrendas totalmente quemadas; entonces se ofrecerán becerros sobre tu altar. Este pasaje ha sido tomado del Libro de los salmos



CHAN CHAN

¡Salve a ti, Chan Chan augusta cuna y tumba de tu raza! ¡Salve a ti, calvario de inmolación y principio de eternidad! Contemplarte es sentir angustia de lo que fuiste y sufriste en tu entraña. Invocarte es el mejor tributo que te ofrece el cantor de tu grandeza. Las fuerzas que convergen en tu centro, son conmociones telúricas que afloran hacia el infinito entre el plovo vital y genésico. Cada adobe que conforma tus paredes son palabras de Historia. Cada túmba que se abre, son cráteres de volcán que se levantan. Tus pasadas glorias viven, están prendidas en tus escombros. El grito de tu raza, es un grito interminable en la distancia volando entre brumas de olvido; pero fuiste esplendorosa... Eres y serás eternamente admiración del presente y lección del porvenir. La sangre derramada se levanta en arco iris, aún se siente el temblor conmovido de la angustia; silenciada por el tiempo pero no olvidada. Quedas Chan Chan milenara cuna y tumba de tu raza, vigorosa y sempiterna; como guía luminosa de la humanidad peruana. de: Adolfo Lezcano



CANTO AL MAÑANA

Juventud, espacio de vida, juventud, aventura de amor. En las hazañas bizarras siempre un joven, hecho acción, está presente. A las montañas más altas siempre un joven, hecho tesón, está llegando. Con las ciencias más ignotas siempre un joven, hecho estudio está soñando. En el canto más sublime siempre un joven hecho armonía, está besando la flor de la esperanza en un poema de vida, con las letras de su fuerza de ilusión y de nobleza, siempre puras. Joven, fértil, joven, luz, joven, verbo de nobleza. Letras del lenguaje a tatuarse en el crisol por una vida mejor. Jóvenes hacedores de futuro: ¡cantemos todos juntos, tomados de la mano, un canto de mañana por besar! de: EFREN GAMARRA SOLES



POEMA DE DESPEDIDA

Te digo adiós, y acaso te quiero todavia, quizás no he de olvidarte, pero te digo adiós, no sé si me quisiste, no sé si te queria, o tal vez nos quisimos demasiado los dos. Este cariño triste, apasionado y loco, me lo sembré eh el alma para quererte a tí, no sé si te amé mucho, no sé si te amaté poco: pero si sé que nunca volveré a amar así. Me queda tu sonrisa dormida en el recuerdo, y el corazón me dice que no te olvidaré; pero al quedarme sólo, sabiendo que te pierdo, tal vez empiezo a amarte, como jamás te amé. Te digo adiós, y acaso, con esta despedida, mi más hermoso sueño muere dentro de mí. Pero te digo adiós, y acaso, con esta despedida, mi más hermoso sueño muere dentro de mí Pero te digo adiós para toda la vida. de: José Angel Buesa



EL VIENTO DEL NORTE

El viento del norte sopla en las alturas sin conocer nada de los hombres yo también, yo quiero, elevarme con el viento del norte por encima de los rumores, de las voces por encima de las luces de las calles abarrotadas del mundo. Lejos de tibios contactos, de la presión enervante, de los hombres a mi alrededor. Yo quiero ser libre, libre ininitamente no quiero junto a mi ni amor ni risas ni dulce voz, ni mirada de amigo ni caricias, ni tristeza, ni placer... Yo quiero, solitario, subir con el viento del norte que, sin cesar, sopla en la noche fría sublime e ignorante de seres; subir y ver desde la altura con fría mirada y callada boca lo que sin cesar se hunde debajo de mi. Y si las pasiones que yo he amado se asen de mis ropas, elevando hacia mi su rostro lloroso y me suplican que no las olvide en la noche sin una palabra desatará sus manos crispadas sobre mis ropas y a su caída no temblaré por su choque ahogado sino que cantando... ascenderé en la noche fría... de: Frederic Van Eeden



EL ALMA DE MI CUARTO

Mi cuarto es libro de 8,600 páginas a él se llega en 8,000 capítulos con sangre tan hermosa que la M. camina en su mañana lenta como Mayo en Santiago de Chuco, donde la S ¡Es símbolo de victoria! En él se escriben leyendas y mágicos suspiros de luna... Túpac acaricia la historia, Micaela teje ponchos en su techo todas las tardes. Entre libros vive en Indio Régulo con su voz ronca, ese Indio que canta huaynos y estremece mi corazón con versos de patriota. Luis Deza lunar de vida en nocturnas caricias contor milenario de los andes lucha en su puente: Su corazón de guitarra mientras un drogadicto reza y un obrero su mano le alcanza... En mi plato almuerzan vicuñas riendo de mis afiches colgados. En su zaguán la plaza San Martín revienta de niños y los actores se pueblan de energías. Por su ventana sur Chimbote pez espada crece como huelgas espaciales, Vallejo y su eterna pureza Arguedas y todas sus sangres esperan felices en su pared derecha, y un foco que amarilla sus dientes en las noches brilla en la luz penetrada. A mí en veinte maletas llega el amor cantando la leyenda de los Hermanos Ayar... Mi cuarto es del mundo, el mundo vive en mi cuarto para doblar la historia al cauce de la justicia. de: Victor Contreras Arroyo Santiago de Chuco 1946



TUMAN

Tumán amor que nunca olvida a la hora de mi cena fértil surco curtido del tiempo, calma mi sed. Un día mi sombra de tus entrañas se irá bajo tu ojo de azúcar mi recuerdo cañaveral. Mañana volveré vestido de aguacero, dormido en tu rostro marchito del viento. Santa Ana patrona y guía de mis ancestros no llores ¡estamos aquí! de inquebrantable fe y devoción. sembrando futuro en el ojo del universo. Nunca la niebla borrará la fuerza indomable de mi arado, semilla de mi esperanza. Bajo tu mano una mañana de amor. de: Victor Contreras Arroyo Santiago de Chuco 1946



VOLVERAN LAS OSCURAS GOLONDRINAS

Volverán las oscuras golondrinas En tu balcón sus nidos a colgar, Y otra vez con el ala a tus cristales Jugando llamarán; Pero aquellas que el vuelo refrenaban Tu hermosura y mi dicha a contemplar, Aquellas que aprendieron nuestros Nombres. Esas... ¡No volverán! Volverán las tupidas madre selvas De tu jardín las tapias a escalar, Y otra vez a la tarde, aún más Hermosas, Sus flores se abrirán; Pero aquellas cuajadas de rocío, Cuyas gotas, mirábamos temblar Y caer, como lágrimas del día... Esas... ¡No volverán! Volverán del amor en tus oídos Las palabras ardientes a sonar; Tu corazón de su profundo sueño Tal vez despertará; Pero mudo y absorto y de rodillas, Como se adora a Dios ante su altar. Como yo te he querido... Desengáñate. ¡Así no te querrán! De: Gustavo Adolfo Becquer



DESIDERATA

Camina plácido entre el ruido y la Prisa y piensa en la paz que se Puede encontrar en el silencio, En cuanto sea posible y sin Rendirse, mantén buenas relaciones Con las personas, enuncia tu verdad De una manera serena y clara Y escucha a los demás Incluso al torpe e ignorante, También ellos tienen su propia Historia, esquiva a las personas Ruidosas y agresivas, ya que son Un fastidio para el espíritu, Si te comparas con los demás, Te volverás vano y amargado, Pues siempre habrán personas Más grandes y más pequeñas Que tú. Disfruta de tus éxitos, lo Mismo que de tus planes Mantén el interés en tu propia Carrera por humilde que sea ella, Es un verdadero tesoro en el Fortuito cambiar de los tiempos Se cauto en tus negocios, Pues el mundo está lleno de Engaños, más no dejes que Esto te vuelva ciego para La virtud que existe, Hay muchas personas que se Esfuerzan por alcanzar nobles Ideales, la vida está llena De heroísmo. Se sincero contigo mismo, en especial No seas cínico en el amor, pues en Medio de todas las avideces y desengaños Es perenne como la hierva. Acata dócilmente el consejo de los Años, abandonando con donayre las Cosas de la juventud, cultiva la firmeza Del espíritu para que te proteja en las Adversidades repentinas, muchos temores Nacen de la fatiga y la soledad, Sobre una sana disciplina, se benigno Contigo mismo. Tú eres una criatura del universo no Menos que las plantas y las estrellas Tienes derecho a existir y sea que te Resulte claro o no, indudablemente El universo marcha por donde quiera Por eso debes estar en paz con Dios, Cualquiera que sea tu idea de El y sea Cualesquiera tu trabajo y aspiraciones Conserva la paz con tu alma, en la Bullisiosa confusión de la vida aún Con todas sus falsas penalidades y Sueños fallidos, el mundo es todavía Hermoso, se cauto, esfuérzate por Ser feliz.



A MI HERMANO MIGUEL

Hermano, hoy estoy en el poyo de la casa, Donde nos haces una falta sin fondo Me acuerdo que jugábamos esta hora, y que mamá Nos acariciaba: “Pero hijos...” Ahora yo me escondo, Como antes, todas estas oraciones Vespertinas, espero que tú no des conmigo. Por la sala, el zaguán, los corredores. Después, te ocultas tú, y yo no doy contigo. Me acuerdo que nos hacíamos llorar, Hermano, en aquel juego. Miguel, tú te escondiste Una noche de agosto, al alborear; Pero, en vez de ocultarte riendo, estabas triste Y tú gemelo corazón de esas tardes Extintas se ha aburrido de no encontrarte. Y ya cae sombra en el alma. Oye, hermano, no tardes En salir. Bueno? Puede inquietarse mamá. De: César Vallejo



MOLLE, MOLLE

Molle, Molle Árbol de la montaña, de dulces frutos Desde que bebí tu licor No volví a encontrar a mi enamorada Saúco, saúco, Escóndeme bajo tu sombra. Sol, luna, Dadme vuestra luz, Dadme vuestro calor, Sol, luna, Dadme vuestro calor, Estrellas, estrellas, Dadme vuestros rayos, Estrellas, estrellas, Dadme vuestros rayos, Estrellas, estrellas, Para que yo encuentre A mi querida paloma (anónimo literatura inca)



ARAWI

Morena mía, Morena, Tierno manjar, sonrisa Del agua Tu corazón no sabe De penas Y no saben de lágrimas Tus ojos Porque eres la mujer más bella, Porque eres reina mía, Porque eres mi princesa, Dejo que el agua del amor Me arrastre en su corriente, Dejo que la tormenta De la pasión me empuje Allí donde he de ver la manta Que ciñe tus hombros Y la saya resuelta Que a tus muslos se abraza. Cuando es de día, ya no puede Llegar la noche; Y la aurora no llega. Tú, reina mía Señora mía, ¿ya no querrás pensar en mí cuando el león y el zorro vengan a devorarme en esta cárcel, ni cuando sepas que condenado estoy a no salir de aquí, señora mía? (poesía quechua)



CANTOS AL HOMBRE


SILENCIO PERPETUO

Estoy levantando El polvo de este pueblo Que cayó bajo la fuerza de otras sangres. Aquí vivieron tus antepasados: Raza virgen fundida en terracota. Aquí soñaron Entre el oro y la piedra. Aquí se originó el desastre. Aquí murieron tus padres Defendiendo el imperio del “Dios Inti” Prosigo levantando el polvo de este pueblo: Huaco antiguo entre ruinas sepultado. El corazón del hombre lo conozco y lo amo. El bocado de amor Que prodiga diariamente Viene de su ternura. La semilla Humanamente arrojada En el fondo de la tierra Se hace pan En las bocas hambrientas De los pobres. Oh, este siglo sin paz...! El corazón del hombre Lo conozco y lo beso. Sigo escribiendo sin quejas Creando nuevos santos fraternales Desde mi profunda arcilla. Tengo aún encendida el alma Y si mi corazón no muere Mi voz levantará de nuevo Mi acabada vida. De: Rogelio Gallardo Bocanegra



EL BUEN SENTIDO

Poemas en Prosa de Cesar Vallejo Hay, madre, un sitio en el mundo, que se llama París. Un sitio muy grande y lejano y otra vez grande. Mi madre me ajusta el cuello del abrigo, no porque empieza a nevar, sino para que empiece a nevar. La mujer de mi padre está enamorada de mí, viniendo y avanzando de espaldas a mi nacimiento y de pecho a mi muerte. Que soy dos veces suyo: por el a dios y por el regreso. La cierro, al retornar. Por eso me dieran tanto sus ojos, justa de mí, in fraganti de mí, aconteciéndose por obras terminadas, por pactos consumados. Mi madre está confesa de mí, nombrada de mí. ¿cómo no da otro tanto a mis otros hermanos? A Víctor, por ejemplo, el mayor, que es tan viejo ya, que las gentes dicen: ¿parece hermano menor de su madre! ¿fuere porque yo he viajado mucho! ¿fuere porque yo he vivido más!. Mi madre acuerda carta de principio colorante a mis relatos de regreso. Ante mi vida de regreso, recordando que viajé durante dos corazones por su vientre, se ruboriza y se queda mortalmente lívida, cuando digo, en el tratado del alma: Aquella noche fui dichoso. Pero, más se pone triste; más se pusiera triste. Hijo, ¿cómo estas viejo! Y desfila por el color amarillo a llorar, porque me halla envejecido, en la hoja de espada, en la desembocadura de mi rostro. Llora de mí, se entristece de mí. ¿qué falta hará mi mocedad, si siempre seré su hijo? ¿Por qué las madres se duelen de hallar envejecidos a sus hijos, si jamás la edad de ellos alcanzará a la de ellas? ¿Y por qué, si los hijos, cuanto más se acaban, más se aproximan a los padres? ¿Mi madre llora porque estoy viejo de mi tiempo y porque nunca llegaré a envejecer del suyo! Mi a dios partió de un punto de su ser, más externo que el punto de su ser al que retorno. Soy, a causa del excesivo plazo de mi vuelta, más el hombre ante mi madre que el hijo ante mi madre. Allí recibe el candor que hoy nos alumbra con tres llamas, le digo entonces hasta que me callo: - Hay, madre en el mundo un sitio que se llama París. Un sitio muy grande y muy lejano y otra vez grande. La mujer de mi padre, al oírme, almuerza y sus ojos mortales desciende suavemente por mis brazos.



LA ESPUMA DE LOS MARES

Difuminado en las primeras luces del universo, Un sencible caos de gases y polvillos Se está amasando en un globo color sangra, Una tierra de vapores y de magma humeante. Mas es azul mi tierra, Azul después de los monzones, Un zafiro qu se pavonea En las arenas del firmamento. Un destello en el protoplasma Ha surgido para despertar al mar: El mar, cuna del amor y de la vida; Y la vida, bajo la espuma de los mares, Ha invadido los continentes. Un destello en el protoplasma Hizo surgir lluvias de chispas, Unas esporas para las praderas líquidas; Esperma de los huevos para la orgía del calamar, Para el salmón trágico y el albatros fiel. Un destello en el protoplasma De las desesperanza de los soles Y de las piedras, Un destello en el protoplasma Ha hecho lanzar nuestras cometas hacia la luna, Hacia Marte, Venus o Júpiter; Y mañana nuestras lágrimas inundarán las estrellas, De la desesperanza de los soles y de las piedras, Pavesa que hizo nacer el mar, ¡oh vida milagro de agua, vida escarnecida, a merced de tu hijo! COUSTEAO



EL VERBO

¡Oh maravilloso poder del verbo! ¿quién te resiste? ¡oh formidable fuerza de la palabra! ¿quién te vence? En el medroso silencio, que bien te insinúas en la oreja timida; en el fragoroso estruendo, qué bien retumbas en el pecho esforzado. ¡Qué prudente, si aconsejas; qué sutil, si engañas; qué blando, si acaricias; que rustico, si ofendes; qué cálido, si enamoras!. de: José María Pinedo



ATARDECER

Lucero vespertino que traes cuanto la brillante aurora desparramó; devuelves al redil las cabras, devuelves las ovejas, pero apartas a la niña de su madre. de: SAFO (Griega)



LA LIMOSNA

Yo mismo en cierta ocasión, de esta escena fuí testigo le arrojó pan a un mendigo un niño de su balcón. Pero el pobre hombre humano le dijo: no te sonrojes la limosna no se arroja se besa y se da en la mano. de: Vicente Rubio



LA PRIMAVERA

Ya vuelve la primavera: suene la gaita, ruede la danza, tiende sobre la pradera el verde manto de la esperanza. Sopla caliente la briza, suena la gaita ruede la danza. Las nubes pasan a prisa, y el azar muestran de la esperanza. La flor rie en su capullo: Suene la gaita, ruede la danza; canta el agua en su murmullo el poder santo de la esperanza. ¿La oís que en los aires trina? Suen la gaita, ruede la danza: "Abrid a la golondrina, que vuelve en alas de la esperanza. Niño y la niña modesta: suene la gaita, ruede la danza. El mayo trae tu fiesta que el logro trae de tu esperanza. cubre la tierra del amor: Suene la gaita, ruede la danza; El perfume engendrador. Al seño sube de la esperanza. Todo sombra y reverdece: suene la gaita, ruede la danza, cuando el son y el verdor crece, tanto más crece toda esperanza. Sonido, aroma, color: Suene la gaita, ruede la danza úmense en himnos de amor, que engendra el himono de la esperanza. Morirá la primavera: suene la gaita, ruede la danza más cada año en la pradera tomará el manto de la esperanza. La inocencia de la vida (calle la gaita, pare la danza) No torna una vez perdida: ¡perdí la mia! ¡ay, mi esperanza! de: Pablo Piferrer



LA VIOLETA

Violetas, dulces violetas, emblemas de mi pasión, estremecidas o inquietas cual mensajeras secretas, habladle a mi corazón. ¡Que arrobador enbeleso siento al miraros aquí! ¿qué hay en vuestro ser impreso? Nuestro ser te trae un beso que nos dieron para tí. Ella- si; la virgen bella de los cielos de tu amor ¿Siéntes su invisible huella? La siento porque con ella está mi dicha mayor. Venid, adoradas flores, y mis labios perfumad, calmad todos mis dolores y habladme de mis amores por toda la eternidad. Con ansia amorosa y loca, olvidando mi sufrir, como el que la dicha invoca, puse en las flores mi boca ¡torpe! las hice morir. De mi pena en el exceso olvidé que está el dolor sobre mis labios impreso... al contacto de aquel beso fue muriendo cada flor. ¡Oh! pobres violetas mías, en mi pecho su ataúd murieron como los días de ensueños y de alegrias que pueblan la juventud. Suerte cruel que lo despojas de galas y de esplendor, para aliviar mis congojas deja el beso que en sus hojas puso el ángel de mi amor. Cuando de la pena al peso el alma sucumba ya, yo con ardiente embeleso pondré mi alma en ese beso y el alma despertará. Violetas, flores benditas, quedad siempre, siempre aquí; que en mis dichas infinitas, si estáis para otros marchitas, estáis vivas para mí. de: Juan de Dios Peza (Mexicano)



¡DESPERTAR ES MORIR!

Al brillar un relámpago nacemos, y aún dura su fulgor cuando morimos... ¡Tan corto es vivir! La gloria y el amor tras que corremos, sombras de un sueño son que perseguimos... ¡Despertar es morir! de: Gustavo Adolfo Becquer (Español)



PECADORA

En medio de la borrazca de la orgía se levantó la horizontal y dijo: Bebo... por el sagrado crucifijo que de mi pecho en mi niñez pendía; Por el supremo instante de agonía del ser que el ser me diera y me maldijo por el rubor quemante de mi hijo cuando me llame a solas "Madre mía", Por las amargas hieles de mis gozos, por el frívolo amante que me besa por la alegre reunión que me acompaña. Y explosionado el pecho de sollozos, se detuvo y quebró contra la mesa la finisíma copa de champaña. Junto al blanco mantel se erguió un amante y dijo: Por las bellas pecadoras que entregan al amor sus breves horas con la sonrisa ambigua del farzante. Por la mujer voluble, e inconstante que acude a las orgías turbadoras y se arrepiente en todas las auroras con arrepentimiento de bacante. Por la lejana fecha de sus bodas, por el niño que tuve en su regazo; porque como ella se arrepienten todas ¡Pero todas tan tarde como ella! Y detonó en la sala el taponazo alegre y triunfador de otra botella. de: Leonidad N. Yerovi (Peruano)



LA PRINCESA ESTA TRISTE

La princesa está triste... qué tendrá la princesa? los suspiros se escapan de su boca de fresa, que han perdido la risa, que han perdido el color. La Princesa está pálida en su silla de oro, está mudo el teclado de su clave sonoro, y en un vaso olvidada se desmaya una flor. El jardín puebla el triunfo de los pavos reales. Parlachina la dueña dice cosas banales, y vestido de rojo piruetea el bufón. La princesa no rie, la princesa no siente, la princesa persigue por el cielo de oriente la libélula vaga de una vaga ilusión. ¿Piensa acaso en el príncipe de Golconda o de China, o en el que ha detenido su carroza argentina para ver de sus ojos la dulzura de luz, o en el rey de las islas de las rosas fragantes, o en el que es soberano de los claros diamantes, o en el dueño orgulloso de las perlas de Ormuz? ¡Ay!, la pobre princesa de la boca de rosa, quiere ser golondrina, quiere ser mariposa, tener alas ligeras, bajo el cielo volar, ir al sol por la escala luminosa de un rayo, saludar a los lirios con los versos de mayo, o perderse en el viento sobre el trueno del mar. Ya no quiere el palacio, ni la rueca de plata, ni el balcón encantado, ni el bufón escarlata, ni los cisnes unánimes en el lago de azur y están tristes las flores por la flor de la corte, los jazmines de oriente, los nelumbos del norte, de occidente las dalias y las rosas del sur. ¡Pobrecita princesa de los ojos azules! Está presa en sus oros, está presa en sus tules, en su jaula de marmol del palacio real; el palacio soberbio que custodian los guardas, que vigilan cien negros con sus cien alabardas, un lebrel que no duerme y un dragón colosal. ¡Oh, quién fuera hipsipila que dejó la crisálida! (La princesa está triste, la princesa está pálida) ¡Oh, visión adorada de oro, rosa y marfil! ¡Quién volara a la tierra donde un príncipe existe (La princesa está pálida, la princesa está triste) más brillante que el alba, más hermosa que abril! Calla, calla, princesa, dice el hada madrina, en caballo con alas, hacia acá se encamina, en el cinto la espada y en la mano el azar, el feliz caballero que te adora sin verte, y que llega de lejos, vencedor de la muerte, a encenderte los labios con un beso de amor. de: Gustavo Adolfo Bécquer (Español)



LOS DOS MIEDOS

Al comenzar la noche de aquel día; ella, lejos de mi, ¿porqué te acercas tanto? me decia ¡tengo miedo de ti! Y despues que la noche hubo pasado dijo, cerca de mi: ¿porqué te alejas tanto de mi lado? ¡tengo miedo sin ti! de: Ramón de Campoamor (Español)



LA TRISTEZA DEL INCA

Este era un inca trizte, de soñadora frente, de ojos siempre dormidos y sonrisa de hiel, que rrecorrio su imperio, buscando, inutilmente, a una doncella hermosa y enamorada de él. Por distraer sus penas, el inca dió en guerrero; puso su tropa en marcha y el broquel requirió; fue dejando despojos sobre cada sendero, y las nieves mas altas con su sangre manchó. Tal, sus flechas cruzaror inviolables regiones, en que apenas los ríos se atrevían a entrar; y tal fue, derramando sus heroícas legiones, de la selva a los andes, de los andes al mar... Fue gastando sus flechas que tenía en su aljaba una vez y otra y otra, de región en región, porque cuando salia victorioso lograba, levantar la cabeza, pero no el corazón. Y cansado de sólo levantar la cabeza, celebró bailes magnos y banquetes sin fin; pero no lagra nada disipar su tristeza, ni la sangre del choque, ni el licor del festin. Nada entraba en el fondo de su espíritu oculto; ni las cándidas ñustas de dinástico rol, ni las Sciris de Quito, consagradas al culto, ni del Cusco, tampoco, las vestales del sol, Fue llamado al más viejo sacerdote; Adivina este mal que me aqueja y el remedio del mas dijo al gran sacerdote, con voz trémula y fina aquel joven monarca, displicente y sensual. ¡Ay señor! Ciertos días vendrán hombres muy blancos ha de oirse en los bosques el marcial caracol, cataratas de sangre colmarán los barrancos, y entrarán otros dioses en el templo del sol. ¡Ay!, señor dijo el viejo sacerdote tus penas remediarse no pueden; tu pasión es mortal La mujer que has ideado tiene añil en las venas, un trigal en los bucles y en su boca un coral... La mujer que has ideado tiene añil en las venas, vanamente la buscas en tu inhúmera grey, y servirte no pueden ni oración ni amenazas, porque tiene otra sangre, otro Dios y otro rey. Cuando el rito sagrado le mandó optar esposa, hizo astillas el cetro con vibrante dolor, y aquel joven monarca se enterró en una fosa y pensando en la rubia, fue muriendo de amor. Castellana; tú ignoras todo el mal que me has hecho; castellana, recuerda que nací en el Perú la tristeza del inca va llenando mi pecho y quien sabe, quien sabe si la rubia... eres tú de: José Santos Chocano (Peruano)



A SILVIA

 Bien puede el mundo entero conjurarse
contra mi dulce amor y mi ternura,
y el odio infame y tiranía dura
de todo su rigor contra mi armarse.

Bien puede el tiempo rápido cebarse
en la gracia y primor de su hermosura
para que cual si fuese llama impura
pueda el fuego de amor en mi acabarse.

Bien puede, en fin, la suerte vacilante
que eleva, abate, ensalsa y atropella
alzarme y abatirme en un instante;

que al mundo, al tiempo y a mi vacía estrella,
más fino cada vez y más constante,
les diré: "Silvia es mia y yo soy de ella".

de: Mariano Melgar (peruano)
 


CUANDO LEJOS... MUY LEJOS

Cuando lejos, muy lejos en hondos mares, en lo mucho que sufro pienses a solas, si exhalas un suspiro por mis pesares mándame ese suspiro sobre las olas. Cuando el sol con sus rayos desde el oriente rasgue las blandas gasas de las neblinas, si una oración murmuras por el ausente, deja que me la traigan las golondrinas. Cuando la tarde pierda sus tristes galas, y en cenizas se tornen las nubes rojas, mándame un beso ardiente sobre las olas de las brisas que juegan entre las hojas. de: Julio Flores (colombiano)



EL TRIUNFO

Cuánto sufrí, y qué solo... Ni un amigo, ni una mano leal que se tendiera en busca de la mia: ni siquiera el placer de crearme un enemigo. De mi abandono y mi dolor, testigo de mi angustiada vida, compañera fue una pobre mujer, una cualquiera que hambre, pena y amor partió conmigo. Hoy que mi triunfo asegurado se halla, tú, amigo por el éxito ganado, me dices que la arroje de mi lado. Que una mujer, asi, denigra ¡calla! Con ella he padecido y he luchado ¡el triunfo no autoriza a ser canalla! de: Joaquin Dicenta (argentino)



RECONDITA

Como un ir y venir de ola del mar, así quisiera ser en el queres; dejar a una mujer para volver; volver a otra mujer para empezar. Golondrina de amor en anidar, huir en cada otoño del placer y en cada primavera aparecer con nuevas tibias alas que brindar. Esta, aquella, la otra... Confundir de tantas dulces bocas del sabor y al terminar la ronda repetir. Y no saber jamás cual es mejor... y, siempre, olas de mar, ir y morir en, sabe Dios, qué playa del mar. de: Leonidas N. Yerovi (peruano)



EMOCIONES DE AMOR

Cada nueva mujer es un deseo, cada nueva pasión es un delirio; y el pobre corazón, un prometeo enclavado en la roca del martirio. Cada dulce mirada es un asedio, cada beso de amor es una herida; y la pasión, un mal que sin remedio va acabando implacable con la vida. El amor es puñal con vaina de oro, las mujeres son bellas criminales; hay peligro de muerte en un "te adoro" el amor es jugar con los puñales. El amor es dulcísimo veneno que en copa de oro ofrécemos a la hermosa. ¡Ay, cuantos de Dalila sobre el seno se duermen con el sueño de la fosa! de: José Fiansón (peruano)



EL RETO

Si porque a tus plantas ruedo como un ilota vencido, y una mirada te pido con un temor casi con miedo... Si porque ante ti me quedo estático de emoción, piensas que mi corazón se va en mi pecho a romper y que por siempre he de ser esclavo de mi pasión; ¡te equivocas...! ¡Te equivocas! fresco y fragante capullo, yo quebrantaré tu orgullo, como el minero a la roca. Si a la lucha me provocas, dispuesto estoy a la lucha; tu eres espuma, yo mar, que en sus cóleras confía; me haces llorar, pero un día, yo también te haré llorar. Y entonces, cuando rendida, ofrescas toda tu vida, perdón pidiendo a mis pies, como mi cólera es infinita en sus excesos, ¿sabes tú lo que yo haria en esos momentos de indignación?... ¡Arrancarte el corazón, para comermelo a besos! de: Julio Flores



FRAGMENTO DE ROMANCE DEL HIJO

Dedicado a mis hijos: Un hijo es como una estrella a lo lejos del camino; una palabra muy breve que tiene un eco infinito. de: José María Peman



ES EL AMOR

Ahora no hay piedad para mi olvido no hay refugio para mi sombra no hay soledad que me devore es el amor Son tus pupilas incandescentes clavadas en las mias es tu luz que llega es tu fuego enemigo que me destruye. En la entraña del corazón estoy perdido en tus cielos fulgurantes no sé qué camino tomar cuál es la ruta de mi alma. Al fuego percistente de la tempestad que abres todo mi ser se conmuta vulneras mis vigilias y mis sueños y estoy como el delirio. Cegado por la tiniebla ardiente es el amor, es el amor la garra potente del amor Nadie sabe dónde surgen tus relámpagos que amenaza, descubre tu presencia despierta tu furor quién propaga tus llamaradas impetuosas. de: Manuel Moreno Jimeno



EL AMOR DE LAS SELVAS

Yo apenas quiero ser humilde araña, que en torno tuyo su ilazón tejiera; y que, como explorando una montaña, se enredase en tu misma cabellera. Yo quiero ser gusano: hacer encaje dar mi capullo a las dentadas ruedas, y, así, poder en la prisión de un traje, sentirte palpitar bajo mis sedas... Yo quisiera también, cuando se exhala toda esta fiebre que mi amor expande, ir recorriendo la salvaje escala, desde lo más pequeño a lo más grande. Yo quiero ser un árbol darte sombra; con mis ramas en flor hacerte abrigo; y, con mis hojas secas, una alfombra, donde te echaras a soñar conmigo... Yo soy bosque sin trocha: ¡habre el sendero! yo soy antro sin luz: ¡prende la tea! cóndor, boa, jaguar, yo sólo quiero ser lo que quieres tú, que por tí sea! Yo quiero ser un condor: hacer gala de aprisionar un rayo entre mi pico; y, asi, soberbio... regalarte un ala, para que te hagas de ella un abanico. Yo quiero ser un boa: en mis membrudos lazos, señirte la gentil cintura; envolver las pulseras de mis nudos, y morirme oprimiendo tu hermosura... Yo quiero ser jaguar de tus montañas; y arrastrarte a mi propia madriguera, para poder abrirte las entrañas... ¡y ver si tienes corazón siquiera! de: José Santos Chocano



ES EL AMOR QUE PASA

Loa invisibles átomos del aire en derredor palpitan y se inflaman, el cielo se deshace en rayos de oro, la tierra se estremece, alborozada. Oigo, flotando en olas de armonía, rumor de besos y batir de alas; mis párpados se cierran... ¿qué sucede? ¡es el amor que pasa! de: Gustavo Adolfo Bécquer (español)



A MI MADRE

Siempre he llevado la cabeza erguida, siempre fue mi carácter recio y bravo; y aún frente a frente del monarca mismo, nunca mis fieros ojos se bajaron. Mas, confesarlo debo ¡oh madre mia! Si en tu presencia angelical me hallo, mi soberbia altivez desaparece, y humilde tiemblo a tu amoroso lado. ¿Es tu alma, acaso, que en secreto impulso me rinde... tu alma noble que a lo alto el vuelo tiende, y lo penetra todo? ¿O es quizás, el recuerdo de que, ingrato, heri una vez tu corazón sencible, el tierno corazón que me ama tanto? Loco una vez, abandone tu lado y al mundo me lancé tras la divina ilución del amor, que en mis ardientes amantes sueños realizar queria. Busqué el amor por todos los caminos lo mendigué con alma adolorida de puerta en puerta; y sólo obtuve, sólo, frio en el corazón, odios y risas, Y ¡oh, sorpresa feliz, madre querida vi en tus ojos brillar eterno y puro el santo amor conque soñado habia. de: Henrique Heine (aleman)



CORAZON DE BANDIDO

Desde muy tierno abandono su madre el hijo del quien les voy a hablar pero la madre que la amaba con ternura sigue sus huellas y jamas lo puede hallar. Transcurrieron 20 años y la madre a su hijo tan querido lo encontró ya del todo convertido en asesino el cariño de su madre lo perdió. Sigui el vicio el hijo herrante y peregrino algo grande que hiela el corazón pero la madre arrodillada ante una imagen por su hijo elevava una oración. En la aldea se dió la voz de alarma que ha llegado un bandido aterrador recorria el pueblecito haciendo estragos ni a los chicos respetaba aquel bribon. Una tarde cuando las hojas cahían a la puerta de la choza se paro donde estaba su madre acongojada el bandido un cigarro le pidio. Al pasarselo temblandole la mano al carácter de su hijo conocio para darle las gracias el bandido un puñal en su pecho iba a clavar. ¡Manuel mio! ¡hijo mio! grita ella no me mates soy tu madre ten piedad arrepentido el bandido al ver su madre retira el arma y a su mismo pecho lo clavo. Mientras la madre aturdida y horrorizada pedia al cielo, ¡perdonalo señor!



TODITO TE LO CONCIENTO

Te acuerdas de aquella copla que escuchamos aquel día sin saber quien la cantaba ni de que rincon salía. ¡Que angel! ¡ que estilo¡ que sentimiento y que voz creo que sen nos saltarón las lágrimas a los dos. ¡Todito te lo conciento! ¡menos faltarle a mi madre! no vayas a creer que esto va con intención. Pues sabes que por tí tengo clavado en el corazón el querer más puro y bueno que ningún hombre sintierá. Por lo que Dios uno y trino le diera por compañera pero me gusto la copla y entra bien por soleares. Todito te lo conciento menos faltarle a mi madre y me enterado casualmente que tú le faltaste ayer. Y nadie me lo ha contado pero yo lo sé porque tengo mis amores entre dos cariños repartidos que si encuentro a uno llorando Es porque el otro lo ha ofendido y mira que no me canso de tus caprichos constantes Quieres un bestido ¡catorce! quieres un reloj ¡de brillantes! ni me importa que la gente vaya de mí mormurando Que si soy para tí un muñeco que si me has quitado el mando que a la diestra y siniestra tienes un par de agujeros Por donde se van al mar los rios de mi dinero Y ami que, contal de que de mi vera tú jamas te me separes todito te lo consiento menos faltarle a mi madre Porque ese mimbre de luto que no levanta su voz que en seis años no ha tenido contigo ni un si ni un no. Que anda como una pavesa que no gime ni suspira que se le llenan de gloria sus ojos cuando nos mira. Que me creo con su sangre que me llevo de la mano para que me santiguasen como a un buen cristiano. Que en las cancelas del hijo consumio su juventud cuando era mil veces mucho más guapa que tú Tienes que hacerte de cuenta que la viste en los altares y ponerte de rodillas antes de hablar a mi madre Porque esté amor que te tengo te lo debes a su amor que yo me case contigo porque ella me lo mando. Conque haber si tu conciencia se aprende esta copla mia muy semejante al canto que escuchamos aquel día. ¡Desde la cuna a la madre de mi alma! ¡la quiero desde la cuna! por Dios no me lo abasalles que madre no hay más que una ¡y atí te encontré en la calle!



MADRE MIA

Madre mi amor, tu carta he recibido y he llorado sobre ella tanto tanto que sus renglones han desaparecido bajo las turbias gotas de mi llanto. "Hijo me dices con ferviente anhelo en esos signos que mi pecho adora Dios te bendiga desde el alto cielo como yo te bendigo en cada aurora". "Hijo sé bueno y como bueno honrado no arrastres jámas sobre la escoria y cuando bajes al sepulcro helado Dios como premio te dará su gloria". Ama a la ciencia y brillará tu mente gana por fin la meta de ese modo mira hijo mio, que en la edad presente tan solo es grande el que lo sabe todo. Se paladin de toda causa buena; coloca la razón sobre el deseo y cada vez que ruedes en la arena alzate con más fuerzas como Anteo. No envidies con rencor lo que te admira porque la envidia ruin tenlo presente es una gloria para el que la inspira, y es un veneno para quien la siente. El premio de la lucha es la victoria conbate pues, con pecho desidido ¿vacilas? ¡vuelve a conquistar la gloria! quien no espera vencer esta vencido. Si odias depon tu encono envenenado si amas manten tu amor hasta la muerte y, ya seas feliz o desgraciado aprende a conformarte con tu suerte. Ama a la patria con amor profundo amala con inmensa idolatria ¡mas que a mi misma! ¡más que a todo el mundo! ¡mira que es tuya y es madre mia! Respeta siempre todos mis consejos si buscas paz si quieres tener calma, y hoy que me tienes de tu vista lejos no me olvides jamas hijo de mi alma. Esto me dices en tu carta bella, y yo te juro madre bendecida, que las lecciones que me das en ella serán desde ahora la norma de mi vida. Seré austero, sagaz, justo y honrado como tu lo ambicionas y lo esperas por tu amor seré yo bueno o malvado por tu amor seré yo... lo que tu quieras.



EL HUERFANO Y EL SEPULTURERO

Estaba muerto de frio el huerfano aquel día y en los portales pedía mientras su mano alargaba. Una limosna señores una limosna por Dios que es para un ramo de flores para el ser que tanto me amo El niño tambien queria en su nostalgia infinita entrar en la chacarita y arreglar la tumba de barro de su santa madrecita. Más cuando el niño llegó ya todo habia cambiado pues una lapida se levantaba quizas de algún potentado Más el niño por el cambio que encontró corriendo fue y le preguntó al viejo sepulturero ¿digame señor ligero quién a mi madre sacó? El viejo sepulturero al niño trizte le dijo: ¡no me hagas preguntas hijo! que hacerte llorar no quiero pués mal hacemos si lloramos por una simple pavada. Los ricos estan primero los pobres no somos nada que hasta en la tumba estorbamos. Autor Anónimo (Méjico)



SI TIENES UNA MADRE TODAVIA

Si tienes una madre todavia da gracias al señor que te ama tanto que no todo mortal contar podria dicha tan grande ni placer tan santo. Si tienes una madre... sé tan bueno que ha de cuidar su amor su paz sabrosa pues la que un día te llevó en su seno siguio sufriendo y se creyó dichosa. Veló de noche y trabajo de día leves las horas en su afan pasaban un cantar de sus labios te dormian y al despertar sus labios te besaban. Enfermo y triste te salvo su anhelo que solo el llanto por su bien querido milagros supo arrebatar al cielo cuando el mundo te creyó perdido. Ella puso en tu boca la dulzura de la oración primera balbucida y plegando tus manos con ternura te enseñaba la ciencia de la vida. Si acaso sigues por la senda aquella que va segura a tu feliz destino erencia santa de tu madre es ella tu madre sola te enseño el camino. Más si al cielo se fué... y en tus amores ya no lo harás feliz sobre la tierra, deposita el recuerdo de tus flores sobre la fría losa que la encierra. Es tan santa la tumba de tu madre que no hay en el corazón lugar más santo cuando espina cruel tu alma taladre ve a derramar halli tu triste llanto. de: E Neuman



LA SABOYANA

Acompañada del organillo, simple airecillo de su país posada al frente de una ventana la saboyana cantaba así: Tienes un albergue cuanto ha nacido toda ave un nido, todo hombre un hogar en el recuesto de una pendiente junto a una fuente bajo un pinar queda la choza pobre escondida que es de mi vida dicha y pesar. De mi su imagen no huye de mi un momento mil veces siento de ella venir cuerpo sin alma vagando vengo donde la tengo quisiera ir con él. Llevame oh angel que me acompañas a las montañas donde nací, reina o princesa que oyes mi canto muevate el llanto de mi dolor. Solo que suerte del saboyano madre y hermana, patria dejar feliz quien nunca deja su suelo que en su cielo ve el sol salir. Ay, los ausentes de sus cavañas ay mis montañas donde nací oigo sus brisas alamos y cañas ay mis montañas donde nací. Eramos muchos y el pan escaso cada uno el paso fuera movio que amargo día, para mi padre mi pobre madre cuanto lloró. Ni pan le pido ni abrigo imploro poder y oro te estan mejor mas si homenaje todos te ofrecen y te obedecen todos aquí has que me vuelva si en tí hay entrañas a mis montañas para morir junto a tí.



NOSTALGIA

Hace diez años que rrecorro el mundo ¡he vivido poco! ¡me he cansado mucho! Quién vive de prisa no vive deveras quién no hecha raices no puede dar frutos ser rio que corre, ser nube que pasa sin dejar recuerdo ni rastro ninguno. Es triste; y más triste para quién se siente nube en lo elevado, rio en lo profundo quisiera ser árbol mejor que ser ave, Quisiera ser leño mejor que ser humo; la viaje que cansa prefiero el terruño: la ciudad nativa con sus campanarios arcaicos balcones, portales betustos y calles estrechas como si las casas tampoco quisieran separarse mucho. Estoy en la orilla de un sendero abrupto miro la serpiente de la carretera que en cada montaña da vueltas a un nudo. Y, entonces comprendo: que el camino es largo, que el terreno es brusco, que la cuesta es ardua, que el paisaje es mustio... ¡Señor ya me canso de viajar, ya siento nostalgia, ya ansio descansar muy junto a los mios. Todos rodearan mi asiento para que les diga mis penas y triunfos. Y, yo a la manera de quien recorriera un albun de cromos les iré contando las mil y una noche de mis aventuras.



MADRE

Tu nombre viene lento como las mùsicas humildes y de tus manos vuelan palomas blancas mi recuerdo te viste siempre de blanco como un recuerdo de niños que los hombres miran desde aquì distante. Un cielo muere en tus brazos y otro nace en tu ternura a tu lado se abre el cariño como una flor cuando pienso entre ti y el horizonte mi palabra està primitiva como la lluvia o como los himnos porque ante ti callan las rosas y la canciòn.



HONDARRIBIA

Llevo en los párpados Tus labios náufragos Y mi soledad tan simple Que cabe en uno de tus monosílabos. Traigo en mi belfo La mordedura luminosa De un movimiento falso Que te desfigura. Cargo en las cuencas Tu cuerpo azul que mira A otro lado cuando el agua zurce De añil tu espalda. Y la tristeza puede más Que el fragor de la marea. (Luz del Alba Velasco)



DE LOS TONOS IDENTICOS

Yo te había mirado Con la mirada en los ojos Y tuve la tristeza feliz De creer que la tarde Era tu último llanto… Y cuando te vi con la noche en los labios Prometiéndole estrellas, Pensé que el Nuevo Día llegaría Como la canción inaugural De todas las aves libres de la Tierra… Pero He aquí que te encuentro Con los ojos vacíos peor que pozos En los que se ha metido la tarde Y desde donde Croa una sombra ciega. ¡Y he aquí que la noche te ha bañado en sus tintas y ya ninguna estrella te fluye en la palabra ¡Me duelen tu estatura y tus huesos mayores, lo hondo en tu costado y el amacén que ahora se te ha roto en las manos…! ¡Cuánto vamos a sufrir tus hermanos para llevar al mundo en las espaldas hacia la luz del día que aturdido de esperas se resiste a llegar para nosotros…! (Julio Garrido Malaver).



ACUERDATE DE MI

¡Oh! cuanto tiempo silenciosa el alma mira en redor su soledad que aumenta como un pendulo inmovil; ya no cuenta las horas que se van! No siente los minutos cadenciosos a golpe igual del corazón que adora esperando la magia embriagadora de tu amoroso afán. Ya no late ni siente, ni aún respira petrificada el alma halla en lo interno, la cifra en marmol con buril eterno queda gravada en mi. Ni hay queja al labio ni a los ojos llanto muerto para el amor y la aventura esta en tu corazón mi sepultura y el cadaver aqui! En este corazón ya enmudecido cual la ruina de un templo silencioso vacio, abandonado, pavoroso sin luz y sin amor. Embalsamadas ondas de armonia elevanse a un tiempo en sus alturas y vibran melodicos cantares los ecos de tu amor. Parece ayer!... de nuestros labios mudos el suspiro de ¡a Dios volaba al cielo, y escondias la faz en tu pañuelo para mejor llorar! Hoy... nos apartan dos profundos senos de dos inmensidades que has querido, y es más trizte y hondo el de tu olvido que el olvido del mal! Pero ¿que es este mar? ¿que es el espacio? que la distancia, ni los altos montes? ni que son esos turbios horizontes que mira desde aqui; Si a travez del espacio de las cumbres, de ese ancho mar y de ese firmamento y vive junto a ti. Si yo tus alas invisibles veo, te llevo dentro del alma estas conmigo, tu sombra soy y donde vas te sigo de tus huellas en pos! Y en vano intentas que mi nombre olvides nacieron, nuestros almas enlazadas y en el mismo crisol purificadas por la mano de Dios. Tu eres la misma cual otros dias suspendanse tus lazos de mi cuello; veo tu rostro apacionado y bello mirarme y sonreir. Aspiro de tus labios el aliento como el perfume de claveles rojos, y brilla siempre en tus azules ojos mi sol mi porvenir. Mi recuerdo es más fuerte que tu olvido, mi nombre esta en la atmósfera, en la brisa y ocultos a través de tu sonrisa lágrimas de dolor. Pues mi recuerdo tu memoria asalta, y a pesar tuyo por mi amor suspiras, y hasta el ambiente mismo que respiras te repite ¡mi amor! ¡Oh! Cuando vea en la desierta playa, con mi tristeza y mi dolor a solas el vaiven incesante de las olas me acordaré de ti; cuando veas un ave solitaria cruzar el espacio en moribundo vuelo, buscando un nido entre el mar y el cielo acuérdate de mi.



CANTO CORAL A TUPAC AMARU

Lo harán volar Con dinamita en masa Lo cargaran, lo arrastraran a golpes Lo llenarán con pólvora la boca Lo volaran; ¡y no podrán matarlo! Lo pondrán de cabeza, arrancarán Sus deseos, sus dientes y sus gritos Lo patearan a toda furia. Luego Lo sangrarán ; ¡y no podrán matarlo! Coronarán con sangre su cabeza; Sus pómulos, con golpes y con clavos Sus costillas. Lo harán morder el polvo, Lo golpearan; ¡y no podrán matarlo! Le pondrán en el centro de la plaza, Boca arriba, mirando al infinito. Le arrancarán sus miembros. A la mala tirarán; ¡y no podrán matarlo! Le sacaran los sueños y los ojos. Querrán descuartizarlo grito a grito. Lo escupirán. Y a golpe de matanza Lo clavarán; ¡y no podrán matarlo! Querrán volarlo y no podrán volarlo. Querrán romperlo y no podrán romperlo. Querrán matarlo y no podrán matarlo. Querrán descuartizarlo, triturarlo, Mancharlo, pisotearlo, desarmarlo. Querrán volarlo y no podrán volarlo. Querrán romperlo y no podrán romperlo Querrán matarlo y no podrán matarlo. Al tercer día de los sufrimientos, Cuando todo se crea consumado, Gritando ¡libertad! Sobre la tierra Ha de volver; ¡y no podrán matarlo!



SIN NIDO Y SIN AMOR

A la orilla de un arroyo escuche amoroso trino de una inocente avecilla que en su ritmica armonía. Mil endechas amorosas clamorosas repetia luego tendiendo su vuelo por el eter transparente. Lleva amante y diligente alimento a sus polluelos que batiendo su alitas dulce pian y repian. Y sus piquitos abrian entre las verdes ramitas más cuando la inocente madre llega junto al nido. Un muchacho empedernido le arrebata arteramente y en su vuelo diligente sigue al labriego piando. Y en su torno aleteando pesarosa y consternada...



SIMILITUD

El pálido crepúsculo se pierde sobre la linfa de la mar dormida y va volando sobre el agua verde una gaviota con el ala herida. La esforzada gaviota no se cansa de buscar la ciudad desconocida y vuela como el adios de una esperanza al caer de una tarde enrrojecida. Pobre gaviota que sobre la mar dormida volo una tarde con el ala herida por un retazo de bruñido plomo. Asi en el mar siniestro de la vida se undio mi esperanza que era como una gaviota con el ala herida.



EL ORO Y EL FIERRO

Por un aborto infernal El oro vino a la tierra Y desde entonces hubo guerra En la mansión terrenal. Pero Dios dueño y señor De lo divino y humano Para retar al tirano Hizo al hierro vengador. Entró desde ese momento Dura y cruel rivalidad Entre el oro que es tormento Y el hierro que es humildad. Y cuenta un percance atroz Cierto día frente a frente A la orilla de una fuente Se tropezaron los dos. El oro que siempre vio La humanidad a sus pies Al hierro con altivez De esta manera le hablo. ¡Miserable! Por la ley del orgullo mundanal yo soy el Dios soy el rey sin mi que vale el honor. Que la virtud, que el heroísmo, Yo soy, ciencia luz y valor Yo nací en cuna de rosas Mientras la tuya es muy baja. Yo al hombre le digo goza Y tú le dices trabaja En torpe y grosero hierro As incurrido insolente. Con ira contesto el fierro Alzando altiva la frente. Tú serás mimado y fuerte Serás para el hombre un rey Más yo no cambio mi suerte Ni me someto a tu ley. Yo no envidio ni socavo Tu pedestal reluciente Tú al hombre lo haces esclavo Y yo lo hago independiente. A mi la ciencia me adora Con cariño fraternal Porque soy la ciencia creadora Del progreso universal. En ese constante afán Ambos metales se ven El primero haciendo el mal Y el segundo haciendo el bien.



LA MUERTE DEL INCA HUASCAR

Un pensamiento que anhelo En mi mente que delira Es por mi amada wira Espuma del arroyuelo. Paloma que alzando el vuelo Llevose mi ¡hay! Gemebundo Ajena a los ojos del mundo Cantará la tarde triste. Que Huascar su señor no existe Rompiendo en llanto profundo. Así pasaron los días Y también las noches solas Como de un lago las olas Silenciosas y tardías. Hasta que haya terminado Exánime en sus pesares Al eco de sus cantares En su pobre y triste nido. De: Manuel Moreno S.



LA NEGRA PELONA

¿Como has cambiado pelona? Cisco de carbonería Te has vuelto una negra mona Con tanta huachaferia. Te cambiaste las chanletas Por zapatos taco aguja Y tu cabeza de bruja Lo adornaste con peinetas. Por no engordar sigues dieta Estas flaca y ocicona Imitando a tu patrona Has aprendido a fumar. ¡Hasta el modo de andar! ¿como has cambiado pelona? Usas reloj y pulsera Y no sabes ver la hora Cuando un cholo te enamora Le tiras con la cartera. ¿Oh, que usas polvera? Ocre rosado, rachel Eso le pone a tu piel Cisco de carboneria. Deja ese estilo bellaco Vuelve a ser la misma de antes Menos polvos, menos guantes, Menos humo de tabaco. Vuelve con tu cholo negro flaco Que te quiere todavía Y si no la policía Te va a llevar de la jeta. ¡Por darte de la coqueta, con tanta huachaferia!.



CONSEJO MATERNAL

Ven para acá me dijo dulcemente Mi madre cierto día (aún parece que escucho en mis oídos de su voz la celeste melodía). Ven y dime que causa tan extraña Te arranca esa lagrima hijo mío Que cuelga de tus trémulas pestañas Como gota cuajada de rocío. Tú tienes una pena y me lo ocultas ¿No sabes que la madre más sencilla sabe ver en el alma de sus hijos como tú en la cartilla? ¿Quieres que te adivine lo que sientes? Ven para haca pilluelo Que con un par de besos en la frente Disiparé las nubes de tu cielo. Yo prorrumpí a llorar ¡madre! Le dije La causa de mis lagrimas ignoro Pero de vez en cuando se me oprime El corazón y lloro. Ella inclino la frente pensativa Se turbo su pupila Y enjugando sus ojos y los míos Me dijo más tranquila. Llama siempre a tu madre cuando sufras Que vendrá viva o muerta Si esta en el mundo a compartir tus penas Y sino a consolarte desde arriba. Y así lo hago cuando la suerte Ruda como hoy perturba de mi hogar La calma, invoco el nombre de mi madre amada Y entonces siento que se me ensancha el alma. De: Olegario V. Andrade



EL MAESTRO

¡Quitaos el sombrero ciudadanos el maestro de la escuela se adelanta, es obrero admirable en cuyas manos la antorcha de la ciencia se levanta. Sabio ignorante que hacia el bien convida Que procura encender en cada frente Una luz que ilumina de la vida La senda oscura la espera pendiente. No le inquieta el cansancio ni le abruma; Sufrido apóstol de la edad moderna, No teme que su vida se consuma En horas de la ciencia que es eterna. Es humilde con la humildad del sabio Es altivo con la altivez del fuerte, Siempre por la verdad esta su labio, Sin temor por el mundo y por la muerte. Su oscura posición cuando le aflige Su pobreza habitual cuando le apena Sus firmes pasos hacia el bien dirige Que el grande su misión es sana y buena. Respetable es su vida de labores, Amable... que es su vida de enseñanza Broten en su senda flores y Brille en su alma la esperanza.



EL PRINCIPE ENCANTADO

Enorme tronco que arrastró la ola Yace el caiman varado en la rivera Espinazo de abrupta cordillera Fauces de abismo y formidable cola. El sol lo envuelve en fulgida aureola Y parece ceñir copa y quimera Monstruo de metal que reverbera Y al reverberar se tornasola. Al igual que un ídolo sagrado Envuelto en malla de compacto acero Esta ante el agua estático y sombrío. Cual si fuera un príncipe encantado Que vive eternamente prisionero En el palacio de cristal de un río.



ORACION DEL HIJO

Has de mi un hijo, señor Que sea lo bastante fuerte Como para percatarme de mis debilidades, Y lo bastante valiente como para Enfrentarme a mi mismo, cuando tenga miedo. Un hijo que sea orgulloso Indoblegable en la derrota limpia, Y humilde y gentil en la victoria. Guiame no por la senda fácil Del confort y del placer, Sino por caminos donde Sienta el rigor y el estímulo De las dificultades y retos de la vida. Has de mi un hijo, señor, De corazón caro y elevadas metas, Un hijo que se domine asimismo Antes de pretender dominar a los demás. Y que avanzando siempre hacia el futuro, No llegue nunca a olvidar el pasado. Dame humildad para que siempre Recuerde la simplicidad de la genuina grandeza, La amplitud mental de la legitima sabiduría, Y la modestia de la verdadera fortaleza. Amen.



PRIMAVERA

¡Como se conoce que vienes cantando, primavera hermosa, palomita blanca; las fuentes murmuran, gorjean las aves y el mundo, a tu influjo, vibra como un arpa! ¡Como se conoce que vuelas riendo, sobre los pimpollos que el rosal levanta; se quedan temblando como gotas de oro los besos que vierten tus labios de grana! ¡Como se conoce que llegas amando, entre los follajes de rústicas mallas; se ven suspendidas los bellos poemas de tu amor, escritos con plumas y pajas! Zorzal que te acercas lo mismo que un astro, Primavera blanca, posa en mi tus alas; Teje en los rosales de mi triste pecho Tus ruidos de flores, tus cantos de plata. De: Teodoro Palacios



A SOLAS

Yo soy muy pobre, pero un tesoro Guardo en el fondo de mi baúl: Una cajita color de oro Que ata un brillante listón azul. Lo abro ¿que tiene?... hojas de rosas, Secas reliquias de un viejo amor, Alas sin polvo de mariposas Mirtos, gardenias y tuberosas; ¡muchos recuerdos en cada flor! El amuleto que ató a mi cuello Mi santa madre cuando marché; El blondo rizo de aquel cabello Que tantas veces acaricié: ¡Como me alegra la fecha escrita en esta opaca cruz de marfil! ¡Ah, virgen mía, mi virgencita, aquí conservo la margarita que deshojaste pensando en mi! ¡cuantos recuerdos de lo pasado! ¡cuantas escenas miro volver! Me siento joven y enamorado, Feliz y bueno como era ayer Veo mi bosque y mis colinas, Mi triste pueblo, mi pobre hogar, Y hasta el enjambre de golondrinas Que hizo su nido en las ruinas De la parroquia de mi lugar! Si alguna oculta pena me agobia Leo las cartas que guardo allí; Las de mi madre, las de mi novia; Dos almas buenas que ya perdí. Sus torpes lazos mi fe desata, Y entonces oigo - ¡dulce visión! Cantos de ángel, música grata, Suaves preludios de serenata, Ruidos de alas en mi balcón. Mientras su duro rigor no se ablande La suerte impía, negra y fatal, Yo no conozco dicha más grande Que lo que siento con recordar. Ser consolado: ¡que gran anhelo! Entre tinieblas soñar con luz, Pisar abrojos y ver el cielo, Sentir dolores y hallar consuelo En las memorias de juventud!. Están ya secas las tuberosas Como está ya seco mi corazón, Y desteñidas las mariposas Como las alas de la ilusión Y sin embargo, sonrío y lloro Si miro el fondo mi gran tesoro: Una cajita color de oro Que ata un brillante listón azul. De: Luis G. Urbina (México 1868 - 1934)



QUIEN SABE SEÑOR

Indio que asomas a la puerta De esa tu rústica mansión: ¿Para mi sed no tienes agua? ¿Para mi frío, cobertor? ¿Parco maíz para mi hambre? ¿Para mi sueño, mal rincón? ¿Breve quietud para mi andanza? - ¡quien sabe, señor! Indio que labras con fatiga Tierras que de otro dueño son; ¿Ignoras tu que deben tuyas Ser por tu sangre y6 tu sudor? ¿Ignoras tú que audaz codicia, Siglos atrás te las quitó? ¿Ignoras tú que eres el amo? - ¡quien sabe, señor! India de frente taciturna Y de pupilas sin fulgor: ¿Qué pensamiento es el que escondes En tu enigmática expresión? ¿Que es lo que buscas en tu vida? ¿Que es lo que imploras a tu Dios? ¿Que es lo que sueña tu silencio? - ¡quien sabe, señor! ¡Oh, raza antigua y misteriosa De impenetrable corazón, Que, sin gozar ves la alegría Y sin sufrir ves el dolor: Eres augusta como el ande, El grande océano y el sol! Ese tu gesto que parece Como de vil resignación Es de una sabia indiferencia Y de un orgullo sin rencor... Corre en mis venas sangra tuya, Y por tal sangre si mi Dios Me interrogase qué prefiero, - cruz o laurel, espina o flor, beso que apague mis suspiros o hiel que colme mi canción - responderíale dudando: - ¡quién sabe, señor! De: José Santos Chocano



FIESTA PATRIA

¿Qué es la patria, ese nombre misterioso Que acude a nuestro labio sin cesar, Y que; dulce a la vez y prestigioso, Mentes y corazones mueve al par? La patria es el hogar de nuestra cuna, La sonrisa primer de placer, Y la primera lágrima importuna, Que la pena primera hizo verter. Patria es la brisa a cuyo puro aliento Se abre dos veces la primera flor: La flor de nuestra mente: el pensamiento, La flor de nuestra vida; el casto amor. La patria es rica o pobre, la morada Cuyo techo en la infancia nos cubrió; El primer beso de la madre amada Y el último suspiro que exhaló. La patria es amistad, es alegría, Recuerdo, pensamiento y porvenir; Es sol de amores que ni tasa el día, Pues no cesa en la noche su lucir. La patria es más, es el terrón de suelo De donde alzamos del misterio en pos La primera mirada para el cielo A cruzarla en la luz con la de Dios. Y símbolo de patria, es la bandera Que el más honrado guardará en lid, Ceñida al brazo, aunque luchando muera Cual yedra fuerte a la tronchada vid. Esa es la que el viento sus embates Hoy rota y sin color hace flotar... Ya dio sombra y valor en los combates, Y el humo heroico se miró sahumar. Blanca era ella por su origen puro; Roja si por la noble inspiración... !Salve el emblema de mejor futuro! !Honor al polvoroso pabellón! De: Aurelio Berro



LA VIDA ES UN SUEÑO

(fragmento) Es verdad ¡pues reprimamos Esta fiera condición, Esta furia, esta ambición, Por si alguna ves soñamos; Y si haremos, pues estamos En mundo tan singular, Que el vivir sólo es soñar Y la experiencia me enseña Que el hombre que vive sueña Lo que es hasta despertar. Sueña el rey que es rey, y vive Con este engaño mandando, Disponiendo y gobernando; Y este aplauso, que recibe Prestado, en el viento escribe Y en cenizas le convierte La muerte (¡desdicha fuerte!). ¿Que hay quien intente reinar, Viendo que a de despertar En el sueño de la muerte? Sueña el rico en su riqueza, Que más cuidados le ofrece; Sueña el pobre que padece Su miseria y su pobreza; Sueña el que a medrar empieza Sueña el que ufana y pretende, Sueña el que agravia y ofende, Y en el mundo, en conclusión, Todos sueñan lo que son, Aunque ninguno lo entiende. Yo sueño que estoy aquí De estas prisiones cargando, Y soñé que en otro estado Más lisonjero me vi. ¿Que es la vida? un frenesí ¿Que es la vida? una ilusión, Una sombra, una ficción, Y el mayor bien es pequeño, Que toda la vida es sueño Y los sueños, sueños son.



CELOS

Muriendo estoy de celos ¡Y tu ausente mientras tan solo estoy! Siquiera a ti, tu amigo te acompaña Que si mi dices, poco te divierte; Puede ser distracción. Sólo el recuerdo vivo te aproxima Como rayo de luz en la penumbra De esta soledad. En tanto que cobija y me pregunta Si a la distancia me amas todavía ¡Si me has olvidado ya! Me agobia la distancia de tu ausencia Pero en mi mente vives y perduras Como siempre te vi. Si poblado de risas y canciones De fiesta está París. Yo me muero de tristeza y de contento Con escribirte a ti. Lucirás en las calles que recorres El mágico sombrero de glicinas Realzando tu tez. Y entre el rumor de risas y de voces Ha jugar el sol en tus cabellos En tu tostada piel. ¿Me recuerdas aún? yo te diviso Vagando en la campiña deslumbrante Bajo su cielo azul. Y entonces sufro preso de los celos Pues nunca quise como ahora ¡Que falta me haces tú! Te quiero con pasión. Me gustaría Que extrañes cual yo te extraño Que conmigo sufrieras tu también. No, no es lo justo; y es sin duda torpe Perdóname... ¿lo vez? Te extraño tanto que yo bien quisiera Que en medio de tus alegres debaneos También dejases tú. Todo eso que te encanta y alucina La vida, el sol la hermosa primavera Y el refinamiento azul. Piensas así tranquilo viviría Y un tanto más feliz Si un poquito te duele la cabeza ¡Si algo te hace sufrir! De: Paúl Geraldi (frances)



LAS ABANDONADAS

Como me dan pena las abandonadas Que amaron creyendo también ser amadas Y van por la vida llorando un cariño Recordando un hombre y arrastrando un niño! Como hay quien derribe del árbol la hoja Y al verla en el suelo ya no la recoja, Y hay quien a pedradas tira el fruto verde, Y lo hecha rodando después que la muerde. Las abandonadas son fruto caído Del árbol frondoso y alto de la vida, Son, más que caída, fruta derribada. Por un beso artero como una pedrada. Por las calles ruedan estas tristes frutas Como maceradas manzanas enjutas; Y en sus pobres cuerpos antaño turgentes Llevan la indeleble marca de unos dientes. Tienen dos caminos que escoger: el quicio De una puerta honrada o el aren del vicio, Y en medio de tantos, de tantos rigores, Aún hay quien a hablarles se atreven de amores! Aquellos magnates que amparar las pueden, Más las precipitan para que más rueden Y hasta hay quien se vuelve su postrer verdugo Queriendo exprimirlas si aún les queda jugo. Las abandonadas son como el bagazo Que alambica el beso y exprime el brazo, Si aún les queda zumo lo chupa el dolor Son triste bagazo, bagazo de amor! Cuando los encuentro, me lleno de angustias, Sus seños marchitos y sus caras mustias; Y pienso que arrostra su arrepentimiento Un niño que es hijo del remordimiento... El remordimiento lo arrastra algún hombre Oculto, que al niño niega techo y nombre; Al ver esos niños de blondos cabellos, Yo quisiera amarles y ser padre de ellos. Las abandonadas me dan esas penas Porque casi todas son mujeres buenas; Son manzanas secas, son fruta caída Del árbol frondoso y6 alto de la vida. No hay quien los ampare, ni hay quien las recoja Más que el mismo viento que arrastra la hoja... De sus hondas cuitas, ni el señor se apiada, Porque de estas cosas... Dios no sabe nada. Marchan con los ojos fijos en el suelo, Cansadas en vano de mirar al cielo! Y así van las pobres llorando un cariño, Recordando un hombre y arrastrando un niño! De: Julio Sexto (mexicano)



CUANDO ME LO CONTARON

Cuando me lo contaron senti el frio De una hoja de acero en las entrañas; Me apoyé contra el muro, y un instante La conciencia perdí de donde estaba. Cayó sobre mi espíritu la noche: En ira y en piedad se anegó el alma... ¡Y entonces comprendí porqué se llora, Y entonces comprendí porqué se mata! Pasó la noche de dolor... con pena Logré balbucear breves palabras... ¿Quién me dio la noticia?.. un fiel amigo... ¡Me hacia un gran favor!... le di las gracias De: Gustavo Adolgo Becquer (español)



TU CASTIGO

Después de tu traición no he vuelto a verte Te ocultas porque temes que algún día Exclame en alta voz para perderte: ¡Esa mujer que pasa ha sido mía! No temas nada soy hidalgo y fuerte Y en mi honradez de caballero fía Guardaré tu secreto hasta la muerte. ¡Antes que divulgarlo moriría!. No seré yo que fui feliz contigo, Quien salpique de lodo tu semblante, ¡Tendrás el desengaño por castigo...! Algún día llorando como loca Me llamarás, a gritos, y tu amante Las manos viles te pondrá en la boca... De: Federico Barreto (peruano)



ABROJOS

Cuando lo vio pasar el pobre mozo Y oyó que le dijeron: - ¡es tu amada! Lanzó una carcajada, Pidió una copa y se bajo el embozo, - ¡Que improvise el poeta! - y habló luego Del amor, del placer, de su destino. Y al aplaudirle la embriagada tropa, Se le rodó una lágrima de fuego, Que fue a caer al vaso cristalino. Después tomó su copa, Y bebió la lagrima y el vino. De: Ruben Dario (nicaragüense)



LA FORMA DE TU VOZ

Tengo en las manos el eco de tu cuerpo Como guarda mi oído la forma de tu voz Y la rosa y la estrella se confunden en mi alma Y la flor se hace llama y la luz se hace flor. Tengo en las manos el eco de tu cuerpo Que en silencio florece con un nuevo color; Y al fondo de mis ojos tus ojos que me llaman y en la sangre el sentido de la palabra amor mi vida tiene un signo de río turbulento, una misión de herida por donde habla el dolor; busco mi mar a solas y le doy lo que es mío: el eco de tu cuerpo, la forma de tu voz. De: César Miro (peruano)



AMOR

Mujer, yo hubiera sido tu hijo, para beberte La leche de los senos como de un manantial, Por mirarte y sentirte a mi lado y tenerte En la risa de oro y la voz de cristal. Por sentirte en mis venas como Dios en los ríos Y adorarte en los tristes huesos de polvo y cal, Porque tu ser posara sin pena al lado mío, Y saliera en la estrofa limpio de todo mal. Como sabría amarte, mujer, como sabría Amarte, amarte como nadie supo jamás. Morir y todavía amarte más y más Y todavía amarte mas y mas De: Pablo Neruda (chileno)



TU SECRETO

¡De todo te olvidas! anoche dejaste Aquí, sobre el piano, que ya nunca tocas, Un poco de tu alma de muchacha enferma, Un libro, vedado, de tiernas memorias. Intimas memorias. Yo lo abrí al descuido, Y supe sonriendo tu pena más honda, El dulce secreto que no diré a nadie, A nadie interesa saber que me nombras. Ven, llévate el libro, distraída, llena De luz y de ensueño. Romántica loca... Deja que me la traigan las golondrinas, De todo te olvidas. ¡Cabeza de novia! De: Evaristo Carriego (argentino)



LA ESPIGADORA

¿Donde está? ¡qué sé yo! tal vez se iría Como todas: diciendo con los rojos Claveles de sus labios que volvía, Y diciendo "no vuelvo" con los ojos. Yo no la vi partir, se alejó un día, Dejándome mi campo hecho rastrojos Vino a espigar dentro del alma mía, Y se llevó mis sueños en manojos. Mañana volverá, vendrá buscando Un húmedo rincón donde pudiera Tocar esa gavilla en cementera De un nuevo retoñar: pero yo, cuando Vea doblegarse su gentil figura Para cavar los huecos En que ha de echar el dolorido grano La diré con piadoso disimulo: ¡Pobre mujer! ¡Espigareis en vano! ¡Mis campos están secos!... De: José Luis Bustamante y Rivero (peruano)



GOTA PEQUEÑA, MI DOLOR

Gota pequeña, mi dolor, La tiré al mar. Al hondo mar. Luego me dije: A tu sabor Ya puedes navegar Mas me perdió la poca fe... La poca fe de mi cantor... Entre honda y cielo naufrague Y era un dolor inmenso el mar. De: Damasco Alonso (español)



LA ALONDRA

¡Adiós! la alondra anuncia la mañana; Es preciso partir; adiós mi amor... - No es la alondra... la aurora está lejana; Es el dulce cantar del ruiseñor. Todas las noches sobre aquel gramado, Me viene con sus trinos a arrullar... - Canta la alondra ya, mi bien amado: La luz de la mañana va a brillar. Si me sorprende aquí... - Calla... - La muerte En oscura prisión encontraré; Para en mi entierro afán de obedecerte, Que canta el ruiseñor, exclamaré. Y aquella faja gris que sobre el cielo Comienza entre las sombras a lucir, Diré que es de la noche el denso velo; Que es sombra el sol... - ¡No puedo resistir! La alondra es la que canta; siempre odiosa Ha sido para mí; me causa horror; Sus ojos de mirada recelosa Cambian, cual los del sapo, de color. Escucha... anuncia al sol, cantando ufana; Prisión y muerte encontrarás aquí... ¡Aborrezco la luz de la mañana, porque mi viene a separar de ti! - Te obedezco, y me voy... ¡ya nace el día! ¡Ay¡ ¿cuándo juntos nos verá a los dos? - un beso, dame un beso amada mía... - y en ese beso el alma... - ¡Adiós!, ¡Adiós! De: Juan de Dios Pesa (mexicana)



ESTATUA

Acabó Miguel Angel su perfecta Estatua de Moisés, Y viendo que tan solo le faltaba La voz, la vida y el ser: "si no has de tener luz en los ojos que siento que me ven, no existas", exclamó desesperado, y el rostro le rompió con su cincel. Cual la clásica estatua mutilada, Bella y sin expresión, Eres, mujer, a quien soñé perfecta, Cegado por mi amor. Si no he de darte sentimiento y alma, No vuelvo a verte, no: Ojos que nada dicen cuando miran, Nunca los miro yo. Yo busco aquellos ojos que reflejan En la pupila un sol, Ojos que, cuando miran, amanece En cada corazón. No basta que revele tu hermosura La humana perfección: El amor es un cielo en el que debe Transparentarse Dios. La plástica belleza, cuyos ojos No hablan cuando ven, Es una estatua cuyo beso helado No despierta el placer. Para labrar el mármol, el artista Tiene fuerza y poder Para labrar el alma que yo busco, ¿Quién me dará el cincel? De: Juan de Dios Pesa (Mexicano)



MADRIGAL

Ojos claros, serenos, Que dulce mirar sois alabados, ¿Porqué, si me miráis, miráis airados? Si cuando más piadosos Más bellos parecéis a quien os miro, No me miráis con ira, Porque no parezcáis menos hermosos ¡Ay, tormentos rabiosos! Ojos claros serenos, Ya que así me miráis, miradme menos De: Gutierre Cetina (español)

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